Articulos

Refugios para el corazón

Hace poco, en un interesante documento, llamado Misericordia et Misera, el papa decía: “Todos tenemos necesidad de consuelo, porque ninguno es inmune al sufrimiento, al dolor y a la incomprensión. Cuánto dolor puede causar una palabra rencorosa, fruto de la envidia, de los celos y de la rabia. Cuánto sufrimiento provoca la experiencia de la traición, de la violencia y del abandono; cuánta amargura ante la muerte de los seres queridos”.

Humanización y relación

Confieso que cada vez siento mayor incomodidad al constatar que, en diferentes contextos de reflexión, se tiende a equiparar la humanización con el trato cálido, acogedor, en las relaciones asistenciales. Casi como si lo más genuinamente humano estuviera en estas cualidades de las relaciones de ayuda.

Educar para deliberar

Analfabetismo ético. Eso me parece que es lo que encuentro a veces en algunas personas dando clase en lugares tan diferentes como lo hago. No es infrecuente. A veces presento casos para provocar la reflexión sobre la necesidad de formación en relación de ayuda y counselling, y encuentro no solo falta de competencias blandas, relacionales, sino también torpeza en la deliberación ética.

Nada humano me es ajeno

Es una de las palabras más difundidas socialmente, casi como neologismo. La empleamos en contextos profesionales –counselling y profesiones de ayuda- y se emplea popularmente. Cada vez experimento más necesidad de profundizar sobre esta actitud porque su difusión no va siempre acompañada de buen uso.

La literatura científica reciente presenta una diversidad sorprendente y compleja a la hora de determinar el significado, la naturaleza, los elementos integrantes y la dimensión comportamental de la empatía.

 

Y a ti, ¿quién te cuida?

No me imagino mi vida sin alguien con quien descargar lo que absorbo, en particular, en algunas relaciones con personas que sufren. ¿Qué haría yo sin des-ahogarme? ¿Cómo “descargo” la tensión, la angustia contagiosa, la presencia repetida de imágenes de dolor de las que he participado como acompañante? Las relaciones de ayuda tienen un precio emocional, llevan a cargarse como una esponja que limpia la pila, y son necesarias estrategias de autocuidado. Al fin y al cabo hay que reciclar emocionalmente las salpicaduras.

Un libro sin éxito editorial

Ya han pasado dos años desde que escribí un libro sin éxito editorial, es decir, sin alcanzar un puñado de ediciones como otros. Se trata del que lleva el título: “Doble drama: humanizar los rostros de la pederastia”. Lo escribí con Marta Villacieros y quería poner sobre la mesa una dimensión raramente observada del drama de los abusos sexuales a menores: las víctimas invisibles, los familiares tanto de la persona abusada como los del abusador. Un conjunto de personas a las que mirar y ver, si uno quiere contribuir a prevenir y a cuidar a los afectados por este drama de múltiples caras.

¿Resignarse o reinventarse?

El desafío del cambio ante lo que se impone es vivido de manera diferente a lo largo del tiempo. Cada época va poniendo entre sus claves de definición de objetivos de cambio ante lo que nos sucede, palabras de referencia que evocan actitudes ante lo inevitable, ante lo sobrevenido. Es el caso de la pérdida de un ser querido. Mi abuela no habría dudado en definir su reto con la palabra resignación. Para ella evocaba un valor, una disposición favorable ante la pérdida. Mis compañeros psicólogos de mi juventud creo que optarían por la palabra adaptación. Yo hoy pienso en el desafío de reinventarse. No sé si hablamos de lo mismo.