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Celos y salud

Después de algunos meses de acompañar a Rosa, enfermera, en el manejo de sus dificultades en el trabajo en equipo y en otras relaciones, finalmente ha descubierto que los celos y el querer están relacionados muy directamente con el pode y con la salud de las relaciones. Sólo afrontando el contenido de los celos podrá sanar las relaciones tanto en el equipo de trabajo como en sus relaciones familiares.

Tradicionalmente los celos se han relacionado con el amor, con la sospecha o inquietud de que la persona a la que se quiere cambie su cariño y lo deposite en otra.

En este sentido, los celos son una reacción normal de miedo que se experimenta ante la posibilidad presunta o real de perder a una persona cercana, que se dirige a otra. Son tan normales que se podría decir que existirán mientras haya reacciones emocionales entre las personas. Los motivos y las dimensiones dependen de muchos factores, de los valores sociales, de las experiencias individuales, de la estructura de la propia personalidad, de la cultura…

Como prevenir el SIDA

Hace poco he tenido la oportunidad de asistir a una Consulta Teológica sobre el Sida para América Latina y el Caribe, en la que participaban dos representantes de cada uno de los países de esta zona. En el encuentro he experimentado indignación, tristeza, impotencia y también esperanza por la salud que he percibido en el planteamiento realizado.

Los numerosos pronunciamientos de instancias con autoridad en el ámbito religioso y moral contienen distintas reflexiones sobre el complejo fenómeno del Sida. No ha faltado quien ha dicho que en ninguna otra parte –fuera de la Iglesia- hemos encontrado tanto material de reflexión y estudio sobre el valor y la consideración de las personas que viven con el VIH/Sida y de las de su entorno familiar o de amistad, y sobre el papel de todas las personas que integran la sociedad.

Ayudar a ser si mismo - El águila y la gallina

No hace mucho, en un país de Africa sub-sahariana, en una sesión formativa dirigida a cooperantes y misioneros españoles, agentes de salud, utilicé el cuento ya bastante difundido titulado “el águila y la gallina”.

Desconocía entonces que quien más contribuyó a su difusión había sido James Aggrey, utilizándola precisamente en un país africano, en 1925, en una reunión de líderes populares en la que se discutía sobre la colonización y la organización política del pueblo de Gana.

James Aggrey es considerado uno de los precursores del nacionalismo africano y del moderno pan-africanismo y tuvo gran relevancia política como educador de su pueblo, promoviendo la liberación que, como Paulo Freire, entiende que comienza por la conciencia del pueblo.

Cuando el anciano cuenta siempre lo mismo

“Cuando yo vivía en Segovia...”, “Cuando yo estuve en América...”, “Cuando trabajaba en la renfe...” Así comienzan muchas personas mayores a narrar trozos de su historia, entre nostalgia e ilusión por encontrar alguien que les escuche. Pero a veces no resulta fácil, porque la historia se repite una y otra vez y terminan por contar siempre lo mismo.

Efectivamente, el proceso de envejecimiento produce diferentes crisis: de identidad, de autonomía, de pertenencia... Y para afrontar la crisis de identidad muchas personas mayores disponen de este recurso: el retorno al pasado o lo que conocemos también como reminiscencia.

Sexualidad y relación de ayuda

A fuerza de encontrar problemas relacionados con la vida de pareja, con la infidelidad, con el no entendimiento en la satisfacción de las necesidades sexuales, con las patologías de los afectos, reconozco la importancia de que el ayudante trabaje su propia sexualidad. Además, escuchando estos problemas, percibo que también los ayudantes sentimos atracción hacia algunos ayudados y no siempre resulta fácil manejarla.

Uno de los aspectos poco referidos al hablar de relaciones de ayuda es la sexualidad. Sin duda ésta juega un papel importante en la interacción ayudante-ayudado. En la medida en que el agente de salud o social viva su propia afectividad y su propia dimensión sexual integra­das, en esa medida será capaz de afrontar los conflictos que le pueda plantear el ayudado y vivir con libertad la relación con la persona hacia la que le empuja el deseo.

Cordialidad

Me estoy convenciendo cada vez más de que la cordialidad, el calor humano, la amabilidad, la cercanía, la familiaridad, esas cualidades por todos deseadas cuando somos usuarios de la atención sanitaria o social, cuando están presentes, generan salud y dan eficacia a las intervenciones. Su ausencia, en cambio, disminuye la eficacia de las intervenciones de los profesionales.

Si esto es así, constituye un reto permanente para los profesionales de la ayuda en la vulnerabilidad poner “más corazón en las manos”, como exhortaba San Camilo a sus compañeros. Pero no para convertir las relaciones de ayuda, las profesionales, en relaciones blandengues, impregnadas de una ternura que no sea propia de la naturaleza de la relación terapéutica. No. Más bien se trata de humanizar la relación para hacerla más eficaz, más eficiente, más en sintonía con nuestra condición humana.

Desnudez en la ayuda

Me cuenta Yolanda, al presentar sus dificultades personales en una sesión en el Centro de Escucha San Camilo, que hay varias personas que la buscan para que les cuente sus problemas. Como si estuviesen deseosos de verla vulnerable, débil, de conocer los problemas que tiene. Quizás contribuya que es psicóloga y pudiera tener más morbo.

Y entonces yo me pregunto si en las relaciones de ayuda no hay algo de voigeurismo, como también algo de pudor. Uno y otro, por extremos opuestos, influyen –a buen seguro- en la relación, reconociéndole a ésta el carácter de intimidad, reclamando la confidencialidad, mostrando algunos riesgos de la relación de ayuda y la delicadeza de la misma.